Escribí este libro para ti

¿Estancada? no nació de un momento de euforia creativa. Nació de una temporada en la que me sentía exactamente como su título: detenida. Sin impulso. Con la sensación extraña de que el tiempo avanzaba pero yo no.

Había una versión de mí que no quería escribir este libro.

Tenía miedo de ser demasiado honesta. Miedo de que alguien abriera estas páginas y me viera de verdad: no la pastora de los domingos, sino la mujer que también ha sentido que todo se detuvo. Pero sabía que ésa era exactamente la razón por la que tenía que escribirlo.

¿Cómo nació ¿Estancada?

¿Estancada? no nació de un momento de euforia creativa. Nació de una temporada en la que me sentía exactamente como su título: detenida. Sin impulso. Con la sensación extraña de que el tiempo avanzaba pero yo no.

Seguía ministrando. Seguía sirviendo. Por fuera, todo estaba bien. Por dentro, algo se había apagado. He aprendido que eso es más común de lo que parece. Y que callar esa sensación no la hace desaparecer. Solo la entierra más hondo.

¿Para quién es este libro?

Es para la mujer que sabe que Dios no ha terminado con ella, pero que en este momento no puede sentirlo. Para la que carga con más de lo que puede, con el peso de ser fuerte para todos. Para la que ya intentó leer más la Biblia, orar más, servir más… y aún así sigue sintiendo que algo no encaja.

Es para ti, aunque no me conozcas. Porque esta no es mi historia únicamente. Es también la tuya.

Lo que Dios me enseñó en el proceso de escribir

El estancamiento no siempre es señal de que algo está mal en ti. A veces es señal de que Dios está haciendo algo en ti que todavía no puedes ver. Hay cosas que solo se trabajan en la quietud. En la pausa. En esa temporada que a nosotras nos parece un retroceso, pero que para Él es preparación.

Eso es lo que quise capturar en cada capítulo: que el estancamiento no es el final de tu historia. Es parte del proceso.

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